Share

Ninjas Púrpura: "Transformar los límites en posibilidades"

La banda oriunda de Marcos Paz presenta su segundo EP, de la mano del sello Rojo Al Frente, grabado durante la cuarentena, con cada integrante en aislamiento desde sus casas.

"El contexto en el que fue grabado, la pandemia y la cuarentena, modificó el sentido original del disco –señala Juan Filipelli, voz y guitarra de Ninjas Púrpura-. Para mí se transformó en un medio para seguir en contacto con mis amigos músicos y en una manera de darle sentido a estos tiempos raros que estamos viviendo".

¿Qué quisieron mostrar en este nuevo material?

El disco muestra las condiciones de la producción musical en la época del aislamiento y la virtualidad. Si bien la mayoría de las canciones fueron compuestas antes de la cuarentena y las letras de los temas no hablan del COVID-19, el contexto influyó muchísimo en el resultado sonoro y, en ese sentido, el disco puede ser visto como el testimonio de una época. Por lo menos de una época de mi vida.

¿En qué se diferencia con el anterior EP?

Hay una clara línea de continuidad entre nuestro segundo disco y el primero, aunque también hay diferencias. Una gran diferencia es el método de grabación. El primer disco lo grabamos en vivo en el living de mi casa tocando todos juntos, incluso la voz, que en general se graba al final y por separado; mientras que "Ninjas Púrpura II" fue grabado de manera completamente remota y, por supuesto, cada uno grabó por separado en su casa con los medios que tenía a mano. Grabar por separado muchas veces le quita calidez a la música, la calidez y la inmediatez del vivo, pero por otro lado habilita muchísimas más posibilidades para trabajar el audio.

¿En qué cosas sienten que han evolucionado y cuáles aún conservan?

Creo que un punto en el que evolucionamos fue en la búsqueda de un audio más definido y más ajustado a la canción. En el primer disco la instrumentación y la producción sonora es bastante homogénea. En este segundo álbum tuvimos más tiempo para buscarle una estética particular a cada canción. Lo que conservamos es esa idea de no sobrepasar los límites de las canciones, no sobreproducir o no sobrearreglar, sino tratar de jugar con formas musicales más o menos clásicas desde una perspectiva actual o personal.

¿Cómo vivieron la experiencia de grabar por separado y en cuarentena?

La experiencia fue muy hermosa. Fuimos construyendo cada canción capa por capa a partir del aporte de cada uno. La canción iba tomando forma desde la base y se iba transformado a medida que se le agregaban instrumentos. Personalmente lo viví con mucha alegría por poder concretar el proyecto del disco que tenía dando vueltas hacía un tiempo y como una manera de seguir haciendo música con mis amigos más allá de las limitaciones de la época.

¿Se sufrió más de lo que pensaban o no fue tan grave?

La verdad es que no sufrí nada. Fue puro placer la grabación. Tal vez sí por momentos un poco de ansiedad porque la distancia hace que los tiempos se dilaten y lo que se resuelve rápidamente en un estudio en este caso implicaba muchas llamadas, audios y mails. Pero siempre era un placer recibir esos mails con las tomas o las mezclas o los audios con comentarios sobre cómo iba quedando la grabación. Así que nada de sufrimiento.

¿Se encontraron con algunas dificultades?

No hubo dificultades imprevistas. El disco lo grabamos de principio a fin en cuarentena teniendo muy en claro cuáles eran las limitaciones y cuáles eran nuestras posibilidades técnicas, económicas, temporales. Un poco la idea fue jugar con esas limitaciones y hacer algo con lo que tuviésemos a mano. Transformar los límites en posibilidades.

¿Modificaron algo de lo que habían compuesto o respetaron todo tal cual como si hubiera sido grabado en un estudio?

Algunas canciones ya estaban cerradas antes de la grabación y otras las fuimos armando un poco mientras las grabábamos. "Huellas" y "Llegar", por ejemplo, son dos canciones que jamás habíamos ensayado, nunca las tocamos juntos. Esos temas fueron armados completamente en el proceso de grabación. Las demás canciones, que ya habíamos ensayado y tocado, estaban bastante cerradas antes de empezar la grabación. Respetamos lo que habíamos ensayado, pero siempre ocurre que hay arreglos o detalles que se terminan de definir en el proceso de grabación. Esta manera de grabar a distancia nos dio mucha libertad para que cada uno hiciera su aporte a la canción. Por otro lado, esta metodología condicionó muchísimo la producción de los temas. El resultado sonoro final y las decisiones que fuimos tomando para lograrlo estuvieron completamente determinados por las condiciones en las que grabamos. Me imagino que si lo hubiésemos grabado en un estudio sería un disco totalmente diferente.

¿Qué planes les interrumpió la cuarentena y cómo imaginan que será el primer show de Ninjas Púrpura con público cuando se puedan hacer?

Interrumpió los planes de ensayar y juntarnos a tocar y poder presentar el disco en vivo, de juntarnos a cenar o a escuchar las tomas o las mezclas del disco. Por suerte no interrumpió el plan de grabar y estoy muy feliz de haber podido concretar ese proyecto. Sin embargo, la sensación de tocar en vivo es irreemplazable. Me imagino que va a ser muy emocionante y completamente catártico volver a conectar con mis amigos arriba del escenario y sentir la presencia del público sin pantallas ni barbijos de por medio.