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Madreselva

Aristipo

Uno más,
solo un beso más,
una conquista más
de tu hedonismo cirenaico.

La pira arderá,
el deseo es leña que se quema
y ese fuego será
caprichoso amo de tu juego.

Más crece, más quema,
ese fuego, ese deseo, esa ansiedad
hacen latir tu corazón que es una brasa
y una chispa esa boca ingrata.

Puede ser que esta vez
no pagues soledad (ni angustia ni pena, no)
por otra noche ardiendo ciego.

La felicidad no la encontrarás
más que mirando atrás
tu florilegio de placeres.

Más crece, más quema,
tus placeres casi siempre te hacen mal,
un abalorio en el collar de tu martirio
solo dura éste instante mismo.

¡ALEGRÍA!