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Gabo Ferro

No te alcanza

Encuentro a la liebre que asusta al león que vive en el mar

 y que no te alcanza.

 Te busco una roca con forma de buey con siete coronas

 y no te alcanza.

 Parto una montaña para abrirla en cien, hago eco tu nombre

 ¿y qué? No te alcanza.

 Acelero el tiempo, hago pan mi voz, te perfumo el viento

 y no te alcanza.


 No alcanza la liebre, ni el león, ni el mar.

 No alcanzará el tiempo, ni el viento, ni el pan.

 No alcanzará nada mientras te quieras ahogar

 en esos mil mares que te hacen rodar.

 No te llega, no te llegará.

 No te llega, no te llegará.

 No te llega… no te alcanza.


 Te cazo una flor, le cambio el color, le enseño tu nombre

 ¿y qué? No te alcanza.

 Me dejo morir cuando vos querés, te enjuago en mi boca

 y no te alcanza.

 Me voy de mi cuerpo, te dejo mi voz, yo te hago feliz

 ¿y qué? No te alcanza.

 Encierro a aquel ángel que no habla de Dios, lo pongo en tu ropa

 y no te alcanza.


 No alcanza tu nombre, mi boca, mi voz.

 No alcanzará el cuerpo, ni el ángel, ni Dios.

 No alcanzará nada mientras te quieras ahogar

 en esos mil mares que te hacen rodar.

 No te llega, no te llegará.

 No te llega, no te llegará.

 No te llega… no te alcanza.