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La Mosca

En la mira de un buen tirador

En la mira de un buen tirador
nos volvemos tan vulnerables.
A los ojos de la perfección
todos somos tan despreciables.

Si pudieras morirte de amor
en un acto sublime y heroico,
ya no habría ninguna razón,
para que el corazón,
se te muera de odio.

Somos una eterna herida
Una especie fugitiva
Que nunca supo bien adonde ir
Imprudentes, obstinados
Vemos el camino claro
Un minuto antes de morir.

A la sombra de alguna traición
olvidamos nuestras promesas.
Arrasados por la situación
aceptamos perder la nobleza.

Si te busco en alguna ocasión
no te ocultes bajo esa coraza,
porque siempre habrá alguna canción
para que el corazón no se muera de odio.

Siempre se nos muere el corazón...
Siempre se nos muere el corazón.