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Alan Sutton y las criaturitas de la ansiedad

La era del Rivotril

Bienvenido a la era del Rivotril,
donde el aire acondiciona y condiciona el aire.
Qué bien suena mi tele plana con mis dieciséis parlantes.

Bienvenido a la era de la información,
donde hay tantas verdades como hay hablantes.
Consigo chicas lindas con mi desodorante.

Y la vida es más sencilla
si tengo mi yogurt de vainilla al llegar.
La comida ya está lista.
Son cinco en el microondas no más.
Yo estoy muy bien…
Yo estoy muy bien,
¿no lo ves?

Bienvenido a la era de la inhibición,
donde todos apretados sin mirar a nadie.
Con el celu me conecto con el mundo desde cualquier parte.

Bienvenido a la era de la libre elección,
donde todos eligiendo pero nadie elige nada.
“¿Te agrando el combo por quince pesitos?”
“¡Wow! ¿Posta? Una ganga.”

De la cama al trabajo,
del trabajo al sofá.
Miro un par de capítulos
y después vuelvo a empezar.
Yo estoy muy bien…
Yo estoy muy bien.
Y vos, y vos, y vos, y vos también.

Y aunque ya no hay fuego en mis venas,
al menos tengo mi colchón.
Y aunque de las estrellas me olvidé
por ellas alguien me ha pagado bien.

Y te encanta
este sabor a telgopor.
Y te mata.
No podes decir que no.

Hombrecito con los pies en la tierra,
así me van a llamar.
Hombrecito con los pies en la tierra,
sabe dónde termina antes de empezar.
Yo estoy muy bien
en la era del Rivotril.
Mientras yo tenga con que entretenerme,
yo nunca me voy a morir.
Yo estoy muy bien.