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Feli Colina

Verdugo

Cuando entiendas que abajo de la piel está el alma, quizás no pierdas la calma si me voy, si me voy. Quizás detrás de tu cabeza te susurra la certeza de que estoy, no me voy. No quiero ser el verdugo de tus sueños y apuros de ser el mejor. No quiero despertar un día arreglando mi vida para pedir perdón. Me voy, me voy porque lo pide el viento, dejándote el último aliento de dolor, de dolor. Hoy solo la luna es testigo de que el remanso castigo me llegó, me llegó.