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1 segundo es demasiado

El sueña lo que ella

Soñaba despierto, esa noche
Mojándo mis pies, en el mar
Me puse a charlar con la luna
Enroscado, mirándola.
Sentí un perfume a mi lado
No sabía si mirar
La negra de pelo rizado
Me estaba invitándo a fumar.
Ay negrita de mi vida
Te invito a mi herida curar
Abrime tus puertas al cielo que quiero la fiebre bajar.
Rompimos el hielo, muy pronto
Salimos a girar
Mis labios rozándo su cuerpo
No quisiera despertar.
Se asomaba el sol muy despacio
La negrita, junto a mí
Con una sonrisa en su rostro
Se acercó y me susurró:
"ay negrito de mi vida
Te invito a mi herida curar
Abrime tus puertas al cielo
Que quiero la fiebre bajar".