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Iván Noble

Fuerte y al medio

De mis veinte extraño
mis abdominales
y esas madrugadas donde fuimos inmortales
eso sí, no volvería a vestir con esa rabia
ni a las borracheras de damajuanas.

Mis treinta fueron
lindas boberías
baldosas flojas, aquella famita
torpezas varias de recién llegado
chicas que le ponían mi nombre a su gato.

Arriba y abajo
al centro y adentro
siempre es más tarde
de lo que creemos.

A veces la vida
es quedarse quieto
la muerte patea
fuerte y al medio.

Mis cuarenta vienen
con un hijo hermoso
pánicos de alcoba
cinismo en polvo
voy sumando millas y vagones nuevos
en el tren de carga del aburrimiento…

Arriba y abajo
al centro y adentro
siempre es más tarde
de lo que creemos.

A veces la vida
es quedarse quieto
la muerte patea
fuerte y al medio.

Mis cincuenta espero
sean mis ochenta germinando
dónde como sea, quiero
cuidar mis piernas.

Para escapar corriendo
de los besos del ocaso
y acampar en el escote
de una enfermera.

Arriba y abajo
al centro y adentro
siempre es más tarde
de lo que creemos.

A veces la vida
es quedarse quieto
la muerte patea
fuerte y al medio.

Arriba y abajo
al centro y adentro
siempre es más tarde
de lo que creemos.

A veces la vida
es quedarse quieto
la muerte patea
fuerte y al medio.