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Rodrigo Soler

Memoria de pez

Tengo la cabeza abarrotada,
la ropa sucia encima de la cama
y la guitarra anclada en un rincón.

Tengo souvenirs de algún fracaso,
un ángel al que nunca le hago caso
pero que me persigue adonde voy.

Y cuando ya nada queda amanezco cantando,
un par de veces me cambio de bando,
me voy dejando ganar otra vez…
Cuando me desespera vivir naufragando,
me vuelvo a casa y me quedo pensando
por qué tendré esta memoria de pez.

Tengo mil excusas preparadas,
algunas utopías resignadas
y el mono de saber decir que no.

Tengo mil sospechas infundadas,
de que no sirvo casi para nada
y de que mi enemigo es mi otro yo.

Y cuando ya nada queda amanezco cantando,
un par de veces me cambio de bando,
me voy dejando ganar otra vez…
Cuando me desespera vivir naufragando,
me vuelvo a casa y me quedo pensando
por qué tendré esta memoria de pez.

Tengo algunos vicios a escondidas,
un par de rounds perdidos con la vida
y un detective dentro de un cajón.

Tengo un par de guerras reincidentes,
una trinchera lista en cada frente,
y alguna que otra gris revolución.

Y cuando ya nada queda amanezco cantando,
un par de veces me cambio de bando,
me voy dejando ganar otra vez…
Cuando me desespera vivir naufragando,
me vuelvo a casa y me quedo pensando
por qué tendré esta memoria de pez.