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El Aguijón

Canción de una muerte anunciada

Todos los días parecen iguales
como cortados por un mismo filo oxidado.
Y en cada esquina fallecen los bares,
viejos testigos de un tiempo pasado olvidado.
No habrá registro de esto en los libros futuros
que ya se muere, te digo,
se cae de maduro...

Todos los días se pasan volando
como las hojas de un árbol anciano reseco
mientras el viento las sigue soplando,
como verdugo de un tiempo pasado sin ecos.
No habrá coronas ni ramos en el cementerio, no.
Será una muerte anunciada.

Y te lo digo en serio, mi amor
tendremos que acostumbrarnos a ser
como unos robots.
Y te lo digo en serio, mi amor
seremos presos del mundo de hoy
en su horrenda versión.

Todos los días serán uno solo,
un solo día tan largo como su rutina.
Envuelto en redes de la cuna al pozo,
nuestro camino será una ruta asesina.
No habrá coronas ni ramos en el cementerio, no.
Ya es una muerte anunciada.

Y te lo digo en serio, mi amor
tendremos que acostumbrarnos a ser
como unos robots.
Y te lo digo en serio, mi amor
seremos presos del mundo de hoy
en su horrenda versión.

Y ruego a Dios,
que entre las cosas que pierda,
no esté la cordura.