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Antonio Birabent

Nada bueno

¿Dónde habíamos quedado? Retomemos desde ahí.
No descubrí nada imprescindible
Y me fui de ahí, viaje.
Y comprobé que aunque me escape todos los lugares me encuentran.
Ahora los veo venir. Solos.
Se apoderan de mí.
Y yo me dejo llevar, y yo me dejo elevar también,
Y desde ahí sentir que no hay nada bueno.
Recordé que no hay nada bueno.
¿Dónde habíamos quedado? Retomemos desde ahí.

Cuando no te tengo cerca todos los sitios son ajenos, y el presente es un continuo deseo:
que el tiempo pase y llegue algo nuevo, que el tiempo pase y llegue algo bueno.
Pero no descubro nada imprescindible.
Me recuesto y vuelvo a sentir: que no hay nada bueno en ti.

Recordé que no hay nada bueno,
Y yo sé que no hay nada imprescindible y, tal vez, será por eso que te amo.
Hoy leí que no hay nada bueno.