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Utopians: "Para llegar a tu mejor momento, es necesario odiarte un poco"

Este 15 de mayo marcará la historia de los Utopians. Tras diez años como banda que dieron como resultado cuatro discos y múltiples giras por el país y el exterior, apuestan a lo grande dando su primer recital en el Teatro Vorterix, donde presentarán “Vándalo”, la última placa del grupo.

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Barbi Recanati y Gus Fiocchi nos abrieron la puerta de la casa del guitarrista en el barrio de Nuñez una otoñal tarde de abril para contarnos qué los llevó a dar este salto y hacer un repaso por los diez años de vida de la banda.

¿Se acuerdan de cómo grabaron “Inhuman”?

Barbi: “Inhuman” lo grabamos acá a unas cuadras, teníamos las canciones y las veníamos tocando en vivo hace un montón. En eso nos invitaron a Chile por primera vez y nos pidieron un disco. Hablando con la gente que nos invitó le dijimos que teníamos el disco pero no cómo editarlo, pero era mentira, no teníamos el disco. Entonces me dijeron que me compraban la mitad de las copias por adelantado para poder editarlo con esa plata. Tenía que llevar el disco a Chile e iba yo sola con una guitarra a tocar. A todo esto era 20 de octubre y tenía que irme el 15 de noviembre.
Entonces Gus llamó por teléfono a un amigo que se llama Mariano Palmadesa y le dijo “Necesito grabar un disco… Ahora. Y no tengo nada de plata”. Mariano tenía un estudio que se llama Wayra, agarró todos los equipos del estudio, se los llevó a la casa y armamos un estudio improvisado donde yo cantaba en un baño, Larry tocaba en una habitación y Marian estaba en la parrilla del patio, grabando. Lo grabamos en cuatro días, totalmente gratis.

Gus: Más barato que “Bleach”… Nos costó doscientos dólares masterizarlo, eso fue todo lo que gastamos. Juntamos los equipos que teníamos, más algunos otros de amigos que nos prestaban algunas cosas que tampoco eran wow. Teníamos amigos que capaz tenían cosas y era como un “Che, ¿me prestas la guitarra?”. Por suerte se copaban.

Barbi: En un fin de semana lo grabamos con lo que encontramos en el camino, eso fue “Inhuman”, eso fue nuestro primer disco. Gracias a los amigos: Larry por ejemplo, no tenía batería para grabar.
Teníamos una experiencia previa grabando, pero muy precaria. Lo que habíamos hecho antes de el primer cd fue editar dos EP’s -Factory I y II- porque no teníamos plata para grabar un disco. Entonces íbamos y alquilábamos un día el estudio y grabábamos de a tres canciones.

 

En la casa de Gustavo encontramos una guitarra en el piso sobre una alfombra, que al entrar hubo que esquivar, y un amplificador de veinticinco watts al costado. “El otro día toqué con ese en el bar de La Viola”, contaba Recanati. “Este fue nuestro amplificador un tiempo, lo cambié por un wa-wa, gran amplificador”, completaba Fiocchi, mientras se paraba del sillón e iba acomodar un cable.

Gus, vos llegaste a la banda cuando ya estaba formada. ¿Cómo fue moldear las canciones que ya tenían a tu estilo y después tratar de que la banda se acople a vos?

Gus: Y no sé si la banda se acopló a mí en realidad… Venía tocando en bandas donde usaba la guitarra más como un instrumento armónico y ésto era un desafío, porque nunca había tocado en una banda de rock and roll más clásica donde tenía más lugar para hacer otras cosas que nunca había hecho. Entonces para mí tocar con ellos también fue como aprender a adaptarme a un género que yo no curtía tanto, pero me encantaba.

Barbi, hace unos años fuiste a Europa. ¿Qué te acordas de ese viaje? ¿Fue la primera experiencia de ir vos sola con canciones de tu banda a otro país que ni siquiera hablan tu idioma?

Barbi: Justo había ido Chile dos semanas antes, y fui a Europa por eso, porque en Chile me pagaron primera vez para tocar y lo hicieron en dólares. Entonces con esa plata me fui a Alemania, Inglaterra, Francia y España. Pero no tenía en cuenta de que ahí iba a necesitar plata para vivir. Lo que hice fue varios meses contactarme con unos cien lugares en Europa que había investigado por internet, mandé mails diciendo que iba a estar de gira. De esos cien, treinta me dieron fecha. La experiencia fue increíble, pero fue muy dura, tal vez en un lugar me pagaban cien euros, pero en los otros no, y yo tampoco tenía dónde dormir. Fue como un curso avanzado: hay músicos que les puede llevar diez años aprender algo así, a mí me sirvió para eso. Me di cuenta cuando estaba allá que quería estar acá, quería estar con los chicos. Quería tocar en San Telmo, no quería tocar allá.

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Once canciones por disco. ¿Es coincidencia o tienen algo con el once?

Barbi: Por alguna razón siempre que llegó la hora de hacer el disco, si eran diez queríamos meter uno más y si eran doce queríamos sacar uno. Nuestros discos favoritos la mayoría tiene once canciones. Tenemos la teoría, aunque posiblemente en algún momento se rompa, que el disco perfecto tiene once canciones. Tengo una lista larga de disco perfectos, “Horses” –Patti Smith–, “Ziggy Stardust” –David Bowie–, “The idiot” –Iggy Pop–, son discos perfectos. Aunque creo que ninguno de los que nombré tiene once temas…

Si tuvieran que elegir una época para volver a formar la banda que no sea ésta, ¿cuál eligirían?

Gus: Los ochenta, The Nancy Dupla –dúo de Gus y Barbi– nos une antes de Utopians, y cuando empezamos a hablar de las bandas que nos gustaban fue un ¡Uh, nos gustan los ochenta!

Barbi: A mi me hubiese gustado mucho tener una banda en el ’82, antes de que los ochenta en sí se vuelvan tan inescuchables. Me hubiera gustado pasar por ese momento de experimentación en el que estaba todo permitido, me hubiese gustado estar ahí. Ahora como que la experimentación está hasta trillada, y en un montón de casos mal visto. Ahora es como que el público es muy cínico, tal vez les gusta lo que hacés, pero está más pendiente de lo que debería gustarle o lo que debería decir a lo que realmente les copa. Como que la gente no quiere sorprenderse, está más como analizando todo, como que todo ya pasó, está muy descreída. Agapornis existe y un montón de cosas más. En los ’80s el que quería ser músico, quería ser músico porque le gustaba la música. Nadie aspiraba a ser Lennon, porque Lennon había uno solo. También cambió mucho la tecnología, antes era más común que te compres un CD, se le daba más valor.

Ahora Spotify y otras plataformas quieren abolir la piratería. ¿Cómo ven esto? Hay bandas que ponen el disco para descargar en forma gratuita para que después veas el vivo que es realmente lo que le suma a la banda.

Barbi: Para mi, industria es como un ente que va evolucionando o modificándose a medida que pasa el tiempo y te puede parecer bien o mal. Es la modernidad, y es como son las cosas ahora, te adaptás o te quedás atrás. Me hubiese encantado formar parte de una era en la cual un pibe que no se dedicaba a la música compraba vinilos y escuchaba el vinilo entero. Pero ya no es así, hoy un pibe que no es fanático de la música o no se dedica a la música no compra ni un CD ni un vinilo: se descarga la canción o la escucha por streaming, pero es la realidad. Para mí no es algo que tengas que combatir, y si no te gusta, dedicate a otra cosa: es el mundo así.

Hay algo especial en esta dupla, se complementan, se completan las frases y comparten pensamientos. En los monólogos de Recanati, el guitarrista asiente con la cabeza. Quizás recordando momentos esboza alguna que otra sonrisa cuando Barbi cuenta historias de las vivencias del cuarteto. Habla, tira un comentario y es interrumpido por su amiga. Sin embargo, no le importa: sabe que va a decir lo que él tenía pensado.

Son una banda que en muchas notas resaltan que en sus comienzos tocaban como sea y donde sea. ¿Qué pros y contras les trajo a la banda tocar donde sea?

Barbi: La contra fue que saturó.

¿Te sacó las ganas?

Barbi: ¡No! Si te saca las ganas es una señal. Si vos tocás y tocás sin parar lo que te encontrás es con la realidad, con la parte dura y fea. Si te bancás todo eso, es lo tuyo. Nosotros es como que nos pusimos a prueba, tocamos tanto en lugares tan de mierda que aprendimos a ser felices en todos lados.

¿Qué le cambarían a la banda en estos diez años de carrera?

Barbi: Yo no le cambaría nada.

Gus: No le sacaría nada, todo fue necesario. Hasta lo malo fue necesario para darte cuenta, para ver qué no tenés que hacer. Pero no como un arrepentimiento.

Barbi: Me hubiese gustado hacer mejor música en otro momento. Me hubiese gustado tener los conocimientos musicales o la experiencia de ahora en momentos pasados, pero no lo cambiaría. Hoy todo lo que somos fue gracias a cada defecto, a cada show malo y cada show bueno. Ahora yo siento de verdad, con una mano en el corazón, que como amigos y como banda estamos en nuestro mejor momento. Estamos ensayando de lunes a viernes tres o cuatro horas, y cada vez que nos vemos es como un respiro. Es como lo mejor del día, y había épocas que ibas a ensayar y odiabas ir a ensayar y odiabas ver a los demás era como un “Aaaah, los odio”.

Gus: Es como armar una pequeña rutina de algo bueno. Si ensayás una vez por semana es como un “Tengo que ir a ensayar” y lo decís sin ganas. Y cuando ensayás todos los días es como una costumbre copada.

Barbi: Había épocas que no los quería ni ver, y otros días que te llevabas re bien. Y si no hubiésemos pasado por esas épocas, ahora no nos llevaríamos tan bien. A veces tenés que odiarte un poco y llorar y putear y querer dejar todo y volver para después estar en tu mejor momento.

Hablemos de componer. ¿Piensan volver a componer en inglés? ¿Lo sienten necesario?

Barbi: A mi me divertiría volver a hacerlo si algún día tenemos que hacer música para una película o para algo que no sea Utopians en su rutina. Me divierte mucho la fonética, pero con la estructura que estamos trabajando ahora, no cambiaría el español por el inglés porque me gusta mucho la comunicación con la gente. La disfruto y no me gustaría que alguien del público no entienda lo que digo.

Gus: Yo que lo veo desde afuera porque no compongo letras, gracias al castellano hubo una evolución. Cada vez están mejores y a mí me da más gusto leerlas.

Del último disco, “Desde lejos” tiene una gran letra.

Barbi: Va a ser el nuevo corte, en mayo sale el video.

Sos la que compone las letras. “Allá voy” y “Gris” son experiencias personales. ¿Cómo surgió “Quiero”?

Barbi: Nosotros por lo general nos dividimos: yo hago las letras y en muchas canciones también los acordes. Después los chicos le dan la personalidad, Gus le hace los riffs, Larry y el Negro hacen la base. Por lo general registramos todo como cooperativa, como un “Vamos para adelante los cuatro” y “Quiero” es la única que está registrada bajo el nombre de Hernán –Agrasar, productor de la banda–, Gus y yo. Nació de Hernán, estábamos pasando año nuevo en las sierras y él estaba tocando la guitarra. Le agarré la viola, me la llevé e hice esa canción –ríe–, cuando estábamos en el estudio ya la habíamos grabado y no me gustó como quedó. Ahí Gus agarró y nos dijo a cada uno lo que teníamos que hacer. Quedó la única canción que grabamos en nuestra vida que fue enteramente compuesta musicalmente por Gus, nació de Hernán y yo hice la letra y la melodía.

El disco fue grabado en Sonic Ranch. Para no caer en el lugar común de preguntar cómo fue, y si les gustó, ¿se pusieron a pensar en cómo van a grabar el próximo disco?

Barbi: Tomamos la decisión de que si podemos, vamos a salir de la ciudad para grabar el próximo disco. Nos gustó mucho estar desconectados y viviendo en un lugar diferente solo para grabar.

Me estás confirmando un quinto disco de Utopians.

Barbi; Sí, en el verano lo grabaremos.

Si lo piensan desde que empezó el año tocaron en grandes festivales entre ellos el Vive Latino. ¿Cómo fue la experiencia?

Barbi: Fue zarpado, primera vez en México y teníamos muchas ganas de participar en el Vive y por suerte nos invitaron. Fue como una sorpresa muy grande, nos enteramos en diciembre. Es un festival diferente a los de acá, de repente nos enteramos de que Garbage tocaba a las seis de la tarde y nosotros a las nueve y media de la noche. Después nos quedamos, hicimos un par de shows más. Por suerte hay probabilidades de que en diciembre volvamos.

¿Hubo reencuentro con Garbage?

Barbi: ¡Sí! Estuvo muy bueno, con Shirley intercambiamos mails en su momento. Fue todo muy buena onda y volvió a tirarnos la mejor con la prensa. Le hicieron un montón de notas en México y nos recomendaba a nosotros como banda del festival. No lo podíamos creer.

Hace un par de años que el primer recital importante de la banda en Capital venía siendo La Trastienda. ¿Que lleva a Utopians a elegir el Teatro Vorterix para inaugurar el año en presentar el nuevo disco?

Barbi: Lo más directo es que después de cinco Trastiendas queríamos cambiar de lugar. Y el lugar que le sigue a La Trastienda en Capital, es Vorterix.

¿Cómo viene el Vorterix? ¿No son una banda que invite gente a tocar, va a ser la excepción?

Barbi: No somos mucho de invitar a gente a los shows. De hecho las veces que surgió fue porque nos encontramos amigos que están dando vueltas por ahí, y que tenemos muchas ganas de tocar con ellos. Tal vez Vorterix sea la excepción, tal vez haya invitados. Va a haber algún cover nuevo, capaz tema nuevo y va a haber muchas, muchas canciones.