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DUM: “El paso del tiempo termina siendo determinante para la banda”

El cuarteto de New Metal presentó su primer trabajo discográfico denominado “Ser”, con colaboraciones de Andrés Gimenez.

DUM es una banda argentina de rock alternativo formada en 2014, con influencias del Grunge, New Metal, Punk y Hard-core. Actualmente está integrada por Juan Balvin, en voz; Federico Ghidella, en guitarra; Diego Bono, en bajo; y Lucas Silvestri en batería. Los mismos dieron origen a un EP de 5 temas, estrenado en 2014, y su primer disco de estudio denominado “Ser”, que incluye once temas propios y fue grabado en Estudios Tónica en 2016.

¿Cuáles son los orígenes de DUM?

Juan: Cuando Lucas dejó de tocar Cabezones empezó el proyecto solista “DUM69”. En aquel tiempo se movió con otro guitarrista y transcurrido un año terminamos sin hacer nada. A principios de 2014 conocimos a Fede y se sumó. Ahí empezó la historia real de DUM en lo que respecta a laburo más firme.

¿Cómo se incorporó Fede?

Fede: Gonzalo Saavedra era un amigo que teníamos en común con Lucas. Yo estaba en la parte final de una banda y me comentó que estaban buscando guitarrista. Arreglamos para hacer una prueba y saqué dos temas de los que estaban practicando. Sonó bien y quedé.

¿Cómo plantearon el camino de la banda a partir de ahí?

Juan: La idea era hacer otra historia. Si bien DUM69 tocó en su momento con grandes bandas, buscamos algo nuevo. El estilo que incorporamos se perfilaba más al New Metal noventoso. Aprovechar el riff pesado con una voz melódica estaba bueno para resaltar y no terminar haciendo más de lo mismo.
El paso del tiempo termina siendo determinante para la banda. Hoy lo que prevalece es el grupo humano y la constancia, más allá de las circunstancias. Me alegra haber encontrado eso en aquel momento y no tener que esperar diez años, que nos peleemos y volver a juntarnos para darnos cuenta.
Durante la primer tiempo estábamos medio locos con hacer todo ya y romperla sí o sí. Toda esa presión se termina transformando en frustración y te cansás hasta de tocar. Cuando estábamos haciendo la pre-producción del disco nos planteamos definir qué queríamos de esto y a qué le íbamos a dar valor. Eso nos hizo disfrutar mucho de lo que vino luego.

Entre esas cosas, la filmación del primer corte.

Juan: Sí, fue muy divertido. Nos juntamos un sábado a las 8 y grabamos hasta las 11 de la mañana del domingo. Con un frío tremendo y corriendo contra reloj porque en agosto teníamos el Roxy. Había que editar rápido para presentarlo ese día.
Nos dimos cuenta de que maduramos y muchas de las letras del disco hablan de eso. Todo está encadenado y le da un peso más fuerte cuando lo vivís de verdad.

¿Qué temas dieron el puntapié a “Ser”?

Juan: Concretamente, cinco y son los que están en el EP que sacamos en 2014 como adelanto. Esos temas los grabamos con Andrés Giménez, que nos ayudó con su experiencia y consejos varios. Los otros seis los grabamos el año pasado y trasladamos toda esa esencia al disco en general.

¿Esas cinco canciones que tenían en principio las mantuvieron tal cual estaban o hicieron modificaciones?

Fede: Eso es muy loco también porque fueron remasterizados, pero suenan igual.

Juan: También nos gustó que cuando recibimos el master había una homogeneidad en el disco. Eso habla de la esencia de la banda, podría haber sonado a cualquier otra cosa y la verdad que quedó un laburo muy copado.

Fede: Fueron tres años de trabajar, componer y pelear. Este disco es el resumen de todo ese quilombo que vivimos.

¿Cómo trabajaron los otros seis temas?

Juan: Lucas consiguió una puerta acústica para la sala de ensayo. Cuando fuimos a buscarla al Estudio Tónica nos encontramos con nuestro antiguo operador. Nos hizo un plan y nos metimos a grabar en ese estudio. Veníamos ensayando como locos y lo terminamos en dos días.

¿Lo hicieron con algún productor?

Fede: No, lo hicimos nosotros mismos porque los temas estaban muy ensayados.

¿Alguien les retrucó el hecho de meter cinco canciones viejas en un material nuevo?

Juan: Sí, de hecho mucha gente nos tiraba atrás la idea, alegando que iba a sonar distinto. Nos ofrecieron mezclarlo, pero decidimos dejarlo así. Podés maquillarlo todo lo que quieras, pero los temas tienen la esencia de cuando empezamos y al escuchar el disco completo no sentís la diferencia. El resultado fue más fuerte y se disfrutó mucho.
Por otro lado, tuve que involucrarme en el arte del disco y las cuestiones legales. El laburo con la diseñadora estuvo genial porque un día charlando respecto a lo que queríamos transmitir en el disco vimos el Test de Rorschach y nos gustó la idea. Ella después nos pasó el diseño y había adaptado las imágenes de las gotas de tinta cayendo que habíamos tomado y las duplicó, logrando algo único. Quisimos que quedara todo armonioso y cada detalle era importante.

¿Cómo describirían el momento en que les tocó presentarlo en vivo?

Juan: El Roxy era un lugar que nunca habíamos pisado. Cuando armás este tipo de fechas te piden de base que vendas 150 entradas por Ticketek. No sabíamos cómo llegar a ese número y la realidad es que lo logramos de movida. A su vez, invertimos para filmar a cuatro cámaras y sacamos dos videos con eso.
Esa noche antes de salir al escenario escuchamos poca gente y pusimos el video que presentamos. Empezamos a notar que se incrementó el murmullo y cuando se abrió el telón vimos 250 personas. Fue muy gratificante y nos sentimos realizamos como banda porque no fue sólo ir a tocar, sino la producción que conllevó un montón de cosas. Superamos las expectativas desde el vamos y fue como un quiebre para la banda.

¿Qué proyecciones tienen para este 2017?

Juan: Salir a tocar. Arrancamos con esta fecha fuerte porque queríamos que nos viera un público de bandas similares.
En principio, estuve hablando con el manager de Fluido, una banda de Rosario, para armar algo con ellos por allá y que después vengan. El 11 de febrero vamos a tocar en Circus por primera vez y tenemos intenciones de ir mucho a provincia.
Las ganas están, sólo resta poder articular con otras bandas y generar fechas, que hoy por hoy es bastante difícil. En Capital está cada vez más acotada la cuestión, pero es un esfuerzo que hay que hacer y la autogestión es todo en ese sentido.